Biografía de Miguel Hidalgo: Héroe Mexicano

Esta es la biografía de Miguel Hidalgo y Costilla, el gran prócer de la independencia mexicana. Retuvo el poder entre 1809 y 1811 como sacerdote revolucionario mexicano.

Fue considerado una de las personas más destacadas en lo que respecta a la realización de la independencia mexicana. Es conocido por liderar una revuelta contra el dominio español, desencadenando una secuencia de episodios políticos y actividades militares que sentaron las bases para el logro de la independencia de México en 1821.

Resumen de la biografía de Miguel Hidalgo

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Primeros Años

La biografía de Miguel Hidalgo comienza cuando nació en 1753, el segundo hijo de los once de un administrador de fincas de nombre Don Cristóbal Hidalgo y Costilla. Junto con su hermano mayor, asistieron a una escuela en su casa que era operada por los jesuitas y decidieron tomar el sacerdocio. Después de completar sus estudios secundarios, viajaron a Valladolid, actual Morelia, donde ingresaron a una escuela en San Nicolás Obispo para continuar sus estudios.

Mientras estuvo en San Nicolás, Miguel se distinguió de otros estudiantes como uno de los mejores estudiantes de su clase. Después de terminar sus estudios, se convirtió en el rector de esta escuela y fue considerado como un gran teólogo de la escuela. En 1803, tras la muerte de su hermano mayor, Miguel se incorporó al sacerdocio sustituyendo a su hermano como clérigo de Dolores.

Abatimiento

Podemos ver la biografía de Miguel Hidalgo que tenía la firme convicción de que el liderazgo español era tiránico. Por lo tanto, organizó una serie de reuniones en su casa para hablar con la gente local y enseñarles oficios y técnicas agrícolas. Al mismo tiempo, en Querétaro se estaban llevando a cabo planes de independencia. Sin embargo, la rebelión necesitaba un líder que tuviera autoridad moral y buenas conexiones con los inferiores del país. Hidalgo, con todas estas cualidades, fue reclutado para liderar la trama.

El Grito de Dolores

Este es conocido como uno de los eventos y discursos más icónicos en la historia de la búsqueda de la independencia.  El 15 de septiembre de 1810, llegó la noticia a Hidalgo de que sus intenciones se habían visto comprometidas. En ese momento, Hidalgo estaba en Dolores con un comandante militar llamado Ignacio Allende.

Al recibir esta información, tocó las campanas de la iglesia a la mañana siguiente para llamar a toda la gente a la iglesia. Anunció su intención de luchar por la independencia en el púlpito y animó a la gente de Dolores a unirse a él. En pocos minutos, había inspirado a un ejército de 600 hombres, con su sermón inmortalizado como el “Grito de Dolores”.

El asedio de Guanajuato

Hidalgo y Allende llevaron a su creciente ejército a los pueblos de Celaya y San Miguel, donde mataron a cualquier español que encontraran en el camino y saquearon sus hogares. Llegaron a la ciudad de Guanajuato el 28 de septiembre. Las fuerzas de España y otros realistas se habían fortificado en el granero público.

La batalla fue brutal, ya que el ejército de rebeldes, con un total de 30.000 hombres, invadió la barricada y mató a 500 españoles dentro del silo. Posteriormente saquearon los pueblos de Guanajuato. Un hecho admirable en la biografía de Miguel Hidalgo, que a pesar de haber crecido bajo las doctrinas de la iglesia.

Monte de las Cruces

El ejército de Hidalgo llegó a tener más de 80.000 hombres mientras marchaban hacia la Ciudad de México. El virrey organizó una fuerte defensa y el mando fue entregado al general Torcuato Trujillo. La fuerza de defensa estaba formada por 1.000 hombres, 2 cañones y 400 jinetes. La batalla se inició el 30 de octubre de 1810, en el bien conocido Monte de las Cruces, con los realistas luchando con valentía como se distinguía un joven oficial de apellido Agustín de Iturbide. Las fuerzas de Hidalgo derrotaron a los realistas pero decidieron no avanzar más.

Retirada

Aunque Hidalgo tenía la ventaja numérica, se retiró tras derrotar al ejército realista en el Monte de las Cruses. Los historiadores no están seguros de qué llevó a esta decisión, sin embargo, existen algunas teorías. Algunos creen que temía al ejército principal de los realistas liderado por el general Félix Calleja, mientras que otros dicen que buscaba salvar la vida de los ciudadanos mexicanos.

El Puente de Calderon

Después de retirarse, el ejército rebelde se dividió en dos con Hidalgo dirigiéndose a Guadalajara y Allende a Guanajuato. Se reunieron después de que Allende perdiera la ciudad y el ejército español liderado por el general Félix Calleja los enfrentó en la Batalla del Puente Calderón el 17 de enero de 1811. El ejército de Calleja fue superado en número, pero tuvo suerte cuando una bala de cañón explotó y los soldados rebeldes se rompieron.

La traición y ejecución de Hidalgo

Hidalgo y Allende se vieron obligados a correr hacia el norte hacia Estados Unidos con la esperanza de conseguir armas y mercenarios. Sin embargo, un lugareño llamado Ignacio Elizondo los traicionó, lo que llevó a su captura. Fueron entregados a las autoridades españolas y llevados a Chihuahua para ser juzgados.

Todos los líderes del rebelde fueron declarados culpables y condenados a muerte. Solo Mariano Abasolo fue condenado a cadena perpetua y enviado a España. Aldama, Allende y Jiménez fueron fusilados en la espalda como símbolo de deshonra el 26 de junio de 1811.

Hidalgo, sin embargo, tuvo que pasar por un juicio civil para ser despojado de su sacerdocio. Tras ser declarado culpable, fue ejecutado el 30 de julio. Las cabezas de Jiménez, Aldama, Allende e Hidalgo fueron conservadas y colgadas en las 4 esquinas del granero de Guanajuato para advertir a los rebeldes de las repercusiones de actuar contra los realistas.

El legado de Hidalgo

El padre Hidalgo es celebrado como el padre de México. Se le considera un gran héroe en la lucha por la independencia de México.

Incluso después de su muerte, el papel de Hidalgo siguió siendo relevante en la rebelión. Su muerte allanó el camino para que otros continuaran la lucha por la independencia y la libertad. Influyó en muchas personas, entre ellas Guadalupe Victoria y José María Morelos. Actualmente, sus restos se han conservado en el monumento de la Ciudad de México bajo el título “El Ángel de la Independencia”.

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